Sociedad

En acciones solidarias, pastores de Bariloche se contagiaron de Covid-19 y fueron duramente criticados

El pastor de la iglesia “Hay vida en Jesús”, Carlos Matamala y su esposa Ximena, lamentablemente, se contagiaron de coronavirus durante las acciones solidarias que realizaron en la cuarentena. Además de ellos, otras cinco personas dieron positivo de Covid-19 y una de ellas se encuentra en terapia intensiva, según informó El Cordillerano.

Carlos y Ximena se encuentran alojados en un hotel realizando la cuarentena por dos semanas más, siendo asintomáticos, pero activaron el protocolo apenas sospecharon el contagio por estar en contacto con otra persona a la cual el testeo le dio positivo.

La familia recibió múltiples críticas en las redes sociales donde además atacaron a su familia, su casa y la iglesia. “El día que tengamos la autorización para salir y continuar con nuestras vidas cotidianas, hablaremos con el resto de la prensa para contar cómo fueron las cosas, los siete nos contagiamos haciendo un trabajo social y no compartiendo un asado”, confesaron al medio al medio local.

“No sabemos bien cómo fue que nos contagiamos, muchos nos acusan de habernos reunido pero eso fue autorizado por la Municipalidad, nos citaron e incluso después hubo otra reunión a la que asistieron más de 60 pastores”, comentaron.

Ahora, todos se lavan las manos y nos exponen solo a nosotros, ensucian a la iglesia y nuestras familias”.

Esteban es uno de los compañeros de “Hay vida en Jesús” y está internado en terapia intensiva, “la maldad de la gente no tiene límites, en las redes sociales publicaron que había fallecido, incluso llamaron por teléfono a la familia para darles el pésame”.

El matrimonio tiene seis hijos “lo que han llorado nuestros hijos al recibir mensajes con tantas malas intenciones, lo único que hicimos fue asistir a quienes más lo necesitaban y fuimos responsables al enterarnos que el virus nos había llegado”. Aseguran que a pesar del calvario que les ha tocado vivir hasta que fueron aislados en el hotel, volverían a repetir cada uno de los pasos que dieron.

“Nos han tirado piedrazos contra nuestra casa y contra la iglesia, no podíamos dormir tranquilos, ahora los mismos vecinos del barrio están poniendo rejas para evitar mayores daños porque además, es el salón que utilizan muchas personas”, afirmaron a El Cordillerano.

Al ser consultados acerca de cuál es el mensaje que quisieran hacer llegar a sus agresores dijeron “primero les decimos que nosotros los perdonamos por lo que han hecho y dicho y si en algún momento necesitan ayuda se las vamos a dar”.

“No le deseamos el mal a nadie y pedimos para que ni ellos ni sus familiares, tengan que pasar días como los que estamos pasando nosotros porque el virus no hace diferencias de edades, de barrios ni de religiones”, finalizaron.

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